Diagnóstico

El diagnóstico del linfoma de células del manto requiere la realización de pruebas preliminares (en caso de que existan sospechas de linfoma), así como de otras pruebas más específicas que sirven para confirmar la presencia del linfoma de células del manto.

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Pruebas preliminares

Las pruebas preliminares se realizarán ante la sospecha de la aparición del linfoma si el paciente presenta:

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  • Síntomas específicos de la enfermedad.
  • Ganglios linfáticos alterados como, por ejemplo, aumento de su tamaño.

Las pruebas preliminares ante la sospecha del linfoma de células del manto comprenden:

Biopsia

Se extrae una muestra del ganglio linfático o del órgano afectado (por ejemplo, del hígado o del bazo). El especialista suele realizar una biopsia para obtener una muestra de tejido que permita confirmar que existe un linfoma y determinar de qué tipo se trata.

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Examen histopatológico

El examen histopatológico es el estudio a través del microscopio de la muestra extraída durante la biopsia. La muestra extraída se envía para su análisis con diversos métodos, como un examen con distintas tinciones que puedan ayudar a estudiar el tejido.

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Pruebas de confirmación de diagnóstico

Además de las pruebas preliminares, existen otros estudios de laboratorio que sirven para confirmar el diagnóstico en el caso de que la biopsia y el estudio histopatológico hayan dado indicios de la presencia de un linfoma.

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Prueba que estudia las alteraciones de los cromosomas de las células tumorales.

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Permite comprobar si se ha producido un intercambio entre parte de la información genética de los cromosomas 11 y 14, rasgo característico del linfoma de células del manto.

Esta prueba utiliza las muestras de tejido tumoral

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para estudiar, mediante diferentes procedimientos de laboratorio, los genes de las células tumorales, para determinar si están mutados. Esto puede dar indicios sobre el tipo de tumor, su origen y la mejor forma de tratarlo.
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Mediante esta prueba que puede realizarse por diferentes métodos de laboratorio (a través de tinciones y anticuerpos monoclonales), se estudia la presencia anormal de proteínas o marcadores característicos del linfoma de células del manto

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, como la ciclina D1. Esta prueba permite determinar, a partir de una parte de la muestra de la biopsia
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, si se trata de un linfoma de células B o de células T, así como detectar otros tipos de alteraciones que apunten a que se trate de un linfoma de células del manto.
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Clasificación del linfoma de células del manto

Una vez confirmada la presencia del tumor, es necesario determinar el estadio en que se encuentra, es decir, valorar cómo de avanzado está su desarrollo.

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Entre las pruebas que sirven para clasificar el linfoma por estadios y determinar su extensión a otros órganos se encuentran los estudios de imagen, como la tomografía por emisión de positrones (PET) y/o la tomografía computarizada (TAC).

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Referencias

Sociedad Estadounidense Contra el Cáncer, “Pruebas para el linfoma no Hodgkin”, American Cancer Society. (Último acceso: febrero de 2022).
Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia, “Diagnóstico del linfoma de células del manto”, AEAL. (Último acceso: febrero de 2022).
Oncohealth Institute, “Diagnóstico del LCM. Estadificación LCM”. (Último acceso: febrero de 2022).
Fundación Jiménez Díaz, “¿Qué técnicas se utilizan para diagnosticar un linfoma?”, fjd.es. (Último acceso: febrero de 2022).
Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma, “Linfoma de células del manto”, LLS. (Último acceso: febrero de 2022).
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