¿Qué es el mieloma múltiple en recaída?

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Es frecuente que los pacientes con mieloma múltiple tengan alguna o varias recaídas a lo largo de su enfermedad.
Tipo de mieloma

Los pacientes con mieloma múltiple, gracias a los avances en la investigación, tienen varias opciones terapéuticas, pero, desafortunadamente, la mayoría siguen recayendo después de un tiempo variable. ¿Por qué se producen estas recaídas? Probablemente se producen porque quedan células tumorales residuales que no se han conseguido eliminar con el tratamiento. Las células tumorales que no se han conseguido erradicar y que permanecen en la médula ósea del paciente se conocen como enfermedad mínima residual.

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Un paciente sufre una recaída o tiene un mieloma múltiple en recaída cuando este vuelve a aparecer tras un tratamiento o un periodo de remisión. En este punto, hay que reorientar las intervenciones terapéuticas para mejorar su supervivencia.

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Pruebas como análisis de orina y sangre, rayos X y aspiraciones o biopsia de médula se hacen de manera regular para ver si el paciente responde a su tratamiento.

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Para saber si el tratamiento de un paciente está funcionando, el médico tiene que fijarse en:

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  • Descenso de los niveles de proteína monoclonal
  • Normalización de los parámetros de los análisis de sangre y orina (aumento de la hemoglobina, normalización de LDH, aumento de la albúmina…)
  • Reducción del dolor óseo
  • Reducción del número de células plasmáticas en la médula ósea

¿Cómo responde el paciente al tratamiento del mieloma múltiple?

Dependiendo del grado de desaparición del cáncer, se considera que existen diferentes respuestas al tratamiento:

  • Remisión completa estricta, se considera si cumple con los criterios de respuesta completa y, además, presenta un cociente de cadenas libres normal y ausencia de células plasmáticas clonales en la médula ósea.
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  • Remisión completa, se considera si:
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    • No hay indicios de proteína monoclonal ni en sangre ni en orina.
    • Se detecta menos de un 5% de células plasmáticas.
    • Desaparecen los plasmocitomas (en los casos en los que hubiese).
  • Muy buena respuesta parcial, se considera si:
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    • El nivel de proteína monoclonal es detectable por inmunofijación en sangre y orina, pero no es detectable en electroforesis, o bien
    • Si se da una reducción del 90% o mayor de la proteína monoclonal en suero más un nivel de proteína monoclonal en orina (menos de 100 mg en 24 horas).
  • Respuesta parcial, se considera si:
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    • Hay una disminución de la proteína monoclonal en sangre al menos del 50%, acompañada de una disminución en orina mayor al 90% (o menos de 200 mg en 24 horas).
    • Si el nivel de proteína monoclonal en sangre u orina no es medible, se requiere una disminución superior al 50% en la diferencia entre los niveles de cadenas ligeras libres afectas y no afectas.
    • Si el componente monoclonal en sangre y orina no es medible, y tampoco lo son las cadenas ligeras libres, se requiere una disminución mayor al 50% de las células plasmáticas, suponiendo que el contaje inicial basal fuera superior al 30%.
  • Enfermedad estable: no cumple criterios de respuesta completa, muy buena respuesta parcial o respuesta parcial, respuesta mínima ni criterios de progresión.
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  • Mieloma refractario: aquel mieloma que no presenta respuesta al tratamiento. Hay dos tipos:
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    • Mieloma recidivante o refractario, que sí respondió al tratamiento inicial, pero que, tras un tiempo variable, vuelve a aparecer.
    • Mieloma primariamente refractario: mieloma que en ningún momento tuvo respuesta al tratamiento.

Para el médico, es importante evaluar cómo es la progresión de la recaída porque cada paciente presentará una evolución clínica diferente.

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Algunas de las situaciones comunes (patrones de recaída) son:

  • Recaída o progresión biológica: se detecta que el mieloma múltiple está progresando por la aparición de alteraciones en los análisis de sangre u orina (aumento del componente monoclonal en sangre y/o en orina), o la reaparición de más o igual a un 10% de células plasmáticas en médula ósea.
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  • Recaída con sintomatología (recaída clínica), el paciente presenta los síntomas típicos del mieloma múltiple (síntomas CRAB).
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  • Aparición de tumores de células plasmáticas (plasmocitomas).
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  • Recaída atípica: otras formas agresivas menos comunes de la enfermedad, como, por ejemplo, infiltraciones en el sistema nervioso central o leucemia de células plasmáticas.
    [5]

Referencias

Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma, “Enfermedad residual mínima” (2019), LLS. (Último acceso: enero de 2022).
Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud y Asociación Colombiana de Hematología y Oncología, Guía de Práctica Clínica para el tratamiento del mieloma múltiple (2020). (Último acceso: enero de 2022).
Asociación de pacientes de Linfoma, Mieloma y Leucemia, “Mieloma Múltiple. Remisión completa”, AEAL. (Último acceso: enero de 2022).
Grupo Español de Mieloma, Guía de Mieloma Múltiple (2021). (Último acceso: enero de 2022).
Beatriz Aguado et al., “Tratamiento del mieloma múltiple en recaída o refractario”, Cuadernos de hematología (2011). (Último acceso: enero de 2022).
Grupo de Estudio de Gammapatías Monoclonales de Castilla y León, “Hematoguia Mieloma”, 2020, versión 4.1, sehh.es. (Último acceso: enero de 2022).
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