Causas

Causas

Aunque no se conocen las causas de la hipertensión arterial pulmonar con exactitud, su origen puede tener que ver con una mayor predisposición genética, combinada con algunos factores de riesgo. [1][2]

En función de su posible origen, se distinguen diferentes tipos o grupos de hipertensión arterial pulmonar. Hablamos de:

Hipertensión arterial pulmonar idiopática (HAPI)

Es la más frecuente del grupo de hipertensión arterial pulmonar. Se llama así porque no se conocen las causas o el origen de la enfermedad.

Hipertensión arterial pulmonar hereditaria o familiar (HAPH)

Este tipo de hipertensión arterial pulmonar, a menudo referida como HAPH, se desarrolla por la mutación de determinados genes. Como su propio nombre indica, dicha mutación se puede transmitir, con riesgo de desarrollar la enfermedad.

Hipertensión arterial pulmonar asociada (HAPA) a otras patologías

Enfermedades del tejido conectivo como la esclerodermia y el lupus, infección por VIH, hipertensión portal, cardiopatías congénitas o esquistosomiasis (enfermedad parasitaria).

Hipertensión arterial pulmonar inducida por drogas o toxinas (HAPD)

La hipertensión arterial pulmonar puede aparecer por el consumo de drogas, toxinas o de ciertos medicamentos para adelgazar.

La hipertensión arterial pulmonar idiopática y la hipertensión arterial pulmonar hereditaria son más frecuentes en mujeres que hombres, siendo las mujeres en edad fértil más susceptibles a padecerlas.[2][3]

Por otro lado, dentro del grupo de la hipertensión arterial pulmonar, podemos distinguir también dos subtipos más:

Enfermedad venooclusiva pulmonar (EVOP) y/o hemangiomatosis capilar pulmonar (HCP)

Son poco frecuentes pero muy graves, y su único tratamiento es el trasplante pulmonar.

Hipertensión arterial pulmonar persistente del recién nacido (HPPRN)

Por problemas en la gestación o en el nacimiento del bebé. Es un trastorno grave en el que las arterias de los pulmones se estrechan tras el parto.

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo, como el consumo de ciertas sustancias tóxicas, la ingesta de determinados medicamentos o padecer algunas enfermedades que pueden ocasionar hipertensión arterial pulmonar.[1][3]

Consumo de sustancias

En cuanto al consumo de sustancias que pueden facilitar el desarrollo de la enfermedad, tenemos:

  • Ciertas sustancias adelgazantes
  • Algunos fármacos
  • Aceite de colza tóxico
  • Metanfetaminas
Enfermedades predisponentes

Algunas enfermedades pueden facilitar el desarrollo de la hipertensión arterial pulmonar, como es el caso de:

  • Las enfermedades del tejido conectivo
  • Cortocircuitos sistémico-pulmonares congénitos
  • Hipertensión portal
  • Infección por VIH


Referencias

In-Pacient, “El estigma de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal”, In-pacient. (marzo de 2015). (Último acceso: noviembre de 2021).
Confederación ACCU Crohn y Colitis Ulcerosa, “La enfermedad de Crohn”. (Último acceso: noviembre de 2021).
M. Tolín Hernani et al., “Enfermedad inflamatoria intestinal pediátrica”, Pediatría Integral. (Último acceso: noviembre de 2021).
Catalina Grez y Juan Cristóbal Ossa, "Enfermedad inflamatoria intestinal en pediatría, una revisión", Revista Médica Clínica Las Condes 30, n.º 5 (2019): 372-382. (Último acceso: noviembre de 2021).
Enrique Medina et al., “Enfermedad inflamatoria intestinal”, AEPED - Asociación Española de Pediatría. (Último acceso: noviembre de 2021).
Paul Harris D.,“Enfermedad Inflamatoria Intestinal en pediatría”, Gastroenterología Latinoamericana 18, n.º 3 (2007): 299-307. (Último acceso: noviembre de 2021).
L. Menchés et. al., “Osteoporosis y enfermedad inflamatoria intestinal”, Nutrición Hospitalaria 20, n.º 1 (2005): 26-37. (Último acceso: noviembre de 2021).