Impacto social

La esquizofrenia, como cualquier trastorno mental, puede dificultar el día a día del paciente, y afectar tanto a su vida familiar como social.

[1]
Para algunos pacientes, estas circunstancias pueden derivar en depresión, ansiedad, abuso de sustancias e incluso pensamientos de muerte.
[2]

De ahí que acudir a los profesionales médicos de referencia y seguir sus recomendaciones sea crucial para el bienestar del paciente. Los diferentes tratamientos, junto al apoyo de su entorno, le ayudarán a afrontar cualquier dificultad que pueda surgir en su rutina y a mejorar su calidad de vida e independencia.

[2]

El estigma

Cuando se habla de estigma, hacemos referencia a un conjunto de actitudes, creencias y sentimientos negativos que crean prejuicios contra grupos minoritarios que presentan algún tipo de rasgo diferenciador, en este caso una enfermedad mental como la esquizofrenia.

[1]


Es decir: la sociedad en general, e incluso el mismo paciente, suele sostener una imagen parcial y errónea de las personas con esquizofrenia.


Es muy importante desmontar la imagen negativa que la sociedad tiene de esta enfermedad a través de campañas de concienciación.

[1]

Como resultado del estigma, los pacientes con esquizofrenia pueden ser discriminados, rechazados y ser víctimas de rumores e incluso violencia, lo cual puede propiciar el aislamiento social. La sociedad puede llegar a creer que son personas impulsivas y con tendencia a la agresividad o la violencia aunque nunca se hayan comportado de esa manera, lo cual genera grandes desigualdades con el resto de la población.

[3]

Además, la estigmatización social puede también afectar a los familiares,

[1]
así como influir en la propia concepción que el paciente tiene de sí mismo, lo que se conoce como “autoestigmatización”.
[3]

Como efecto de este rechazo social, los pacientes pueden negar los síntomas, no buscar asistencia, abandonar el tratamiento o aislarse de la sociedad.

[1]

¿Cómo se puede combatir el estigma de manera social?

Existen medidas que pueden tomarse para tratar de combatir este estigma, tales como:

[1]

  • Educar a la sociedad sobre la realidad de las enfermedades mentales.
  • Mejorar las medidas sociales y legales contra actitudes de discriminación.
  • Incrementar la investigación para poner a disposición del paciente tratamientos y terapias que le den más libertad y una menor percepción de autoestigma.
  • Ayudar al paciente para que pueda conseguir su proyecto de vida mediante la reintegración social y laboral
Esquizofrenia y suicidio

El riesgo de suicidio en pacientes con esquizofrenia suele estar relacionado con la depresión, que ocurre con frecuencia cuando los pacientes sufren altos niveles de desesperanza, estigma, ruptura familiar y aislamiento social.

[4]


En este contexto, es fundamental fomentar que el paciente con esquizofrenia no abandone su tratamiento.

[4]


La ayuda psicológica mediante técnicas de psicoterapia es también fundamental para mejorar la calidad de vida del afectado y evitar el riesgo de suicidio.

[4]


Después de sufrir un episodio es un momento de especial cuidado para tratar de evitar la aparición de una depresión postpsicótica, asociada a tasas más altas de ideación autolítica (es decir, ideas encaminadas a cometer suicidio).

[5]


En este sentido, también es fundamental el rol de la familia. El apoyo emocional es crucial en pacientes con pensamientos de autolesión.

[4]

Vida familiar

Algunas personas con esquizofrenia dependen de sus familiares tanto económica como emocionalmente. Puede suceder que algún familiar sea el que esté al cargo de los cuidados del paciente.

[6]


En estos casos, se hace necesario que los cuidadores conozcan a fondo la enfermedad, pero también que reciban apoyo por parte del sistema sociosanitario, tanto en lo que respecta a educación sobre las enfermedades mentales, como en cuanto a ayuda y guía para el correcto cuidado del paciente.

[6]


De hecho, son varios los estudios

[7]
que han demostrado que la calidad de las relaciones entre la familia y el paciente pueden influir en el curso de la enfermedad de este.


En cualquier caso, el apoyo familiar es crucial para la vida de los pacientes con esquizofrenia.


No obstante, con el tratamiento y la atención psicoterapéutica adecuada, el paciente con esquizofrenia puede lograr alcanzar su proyecto vital y ser perfectamente independiente, manteniendo un estilo de vida saludable y estable, igual que el resto de la población general.

[8]


Esquizofrenia y trabajo

La vida laboral de las personas con enfermedades mentales está asociada con la mejora en el pronóstico de su enfermedad, ya que el empleo les ayuda a integrarse plenamente en una comunidad, además de garantizarles autonomía económica, independencia y bienestar. El empleo, en definitiva, mejora la calidad de vida del paciente al ayudarle a sentirse útil tanto para la sociedad como para su entorno.

[8]

Tener un empleo:

[8]

Disminuye sus síntomas.

Mejora su autoestima.

Reduce su dependencia.

Aumenta su autodeterminación.

Mejora su bienestar emocional.

Reduce el estigma social.

La adherencia al tratamiento, seguir los consejos médicos y evitar el consumo de sustancias son la base para que las personas con esquizofrenia puedan convivir con su enfermedad y trabajar con total normalidad. En casos graves, se puede plantear que los pacientes tengan un trabajo protegido en el que se les ayude a tener un horario y unas condiciones acordes a su situación clínica.

[8]

En España se dispone de una serie de programas de empleo en conexión con el desarrollo de diferentes modelos de atención comunitaria.

[9]

ES + Salud Mental es la confederación que agrupa a muchos de los Centros Especiales de Empleo (CEE) que hay en España.

Escuela de emprendimiento social

La Escuela de Emprendimiento Social es una iniciativa de Janssen y Es + Salud Mental, que tiene como objetivo ayudar a la generación de empleo para personas con problemas de salud mental, a través de la creación de nuevos Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social sin ánimo de lucro (CEEis) o mejorar las líneas de negocio de los ya existentes.

Hemos de rechazar la visión de que los pacientes con esquizofrenia no están capacitados para el empleo. De hecho, se ha demostrado que el ambiente laboral no es ni mucho menos causante de estrés o recaídas.

[8]

En este contexto, preocuparse por la reintegración laboral de los pacientes con enfermedades mentales como la esquizofrenia debería ser primordial.

[8]

Impacto económico

La esquizofrenia afecta al 1% de la población mundial y se sitúa en el séptimo lugar en la lista de enfermedades más costosas en el contexto de las sociedades actuales.

[10]


En el caso de España, este trastorno mental representa el 2,7% del gasto sanitario público.

[10]


Cabe destacar el trabajo de ES + Salud Mental sobre el retorno de la inversión: por cada euro destinado a dar empleo a personas con esquizofrenia, se devuelven unos 5 de retorno a la sociedad.

Referencias

Miquel Roca Benassar y Guillem Crespí Ginard, “El estigma social”, en Impacto social de la esquizofrenia, coordinado por Julio Bobes García y Jerónimo Saiz Ruiz (Barcelona: Editorial Glosa, 2013), 17-39. (Último acceso: diciembre de 2021).
Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre la Esquizofrenia y el Trastorno Psicótico Incipiente, Convivir con la esquizofrenia. Guía dirigida a personas afectadas por la esquizofrenia (Madrid: Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Consumo. Agència d’Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques, 2009). (Último acceso: diciembre de 2021).
Marcelino López et al., “La lucha contra el estigma y la discriminación en salud mental. Una estrategia compleja basada en la información disponible”. Rev Asoc Esp Neuropsi 101, (2008): 43-83. (Último acceso: diciembre de 2021).
Cástulo Cisneros, “Depresión, suicidio y esquizofrenia”, Avances en Psiquiatría Biológica 6, (2005): 118-125. (Último acceso: diciembre de 2021).
Carmen Maura Carrillo De Albornoz Calahorro, Margarita Guerrero Jiménez y Braulio Girela Serrano, “Tras la psicosis”, Interpsiquis, XIX Congreso Virtual Internacional de Psiquiatría (2018). (Último acceso: diciembre de 2021).
Mª Paz García-Portilla González et al., “Impacto de la esquizofrenia sobre las familias y los cuidadores”, en Impacto social de la esquizofrenia, coordinado por Julio Bobes García y Jerónimo Saiz Ruiz (Barcelona: Editorial Glosa, 2013), 69-81. (Último acceso: diciembre de 2021).
Lisa Dixon, Curtis Adams y Alicia Lucksted, “Update on Family Psychoeducation for Schizophrenia”, Schizophrenia Bulletin 26, n. º 1 (2000): 5-20. (Último acceso: diciembre de 2021).
Manuel A. Franco Martín et al., “Esquizofrenia y mundo laboral”, en Impacto social de la esquizofrenia, coordinado por Julio Bobes García y Jerónimo Saiz Ruiz (Barcelona: Editorial Glosa, 2013), 41-67. (Último acceso: diciembre de 2021).
Marcelino López Álvarez et al., “Actividad productiva y empleo de personas con trastorno mental severo. Algunas propuestas de actuación basadas en la información disponible” en Los programas de empleo para personas con trastornos mentales graves. Una revisión actualizada de los modelos de intervención (Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental, 2007). (Último acceso: diciembre de 2021).
Álvaro Hidalgo Vega, “El coste económico de la esquizofrenia en España”, en Impacto social de la esquizofrenia, coordinado por Julio Bobes García y Jerónimo Saiz Ruiz (Barcelona: Editorial Glosa, 2013), 85-103. (Último acceso: diciembre de 2021).
Logo