Tratamiento

El tratamiento del VIH o tratamiento antirretroviral (TAR) requiere la combinación de varios fármacos, diseñados para impedir la multiplicación del virus.

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Aunque el TAR no cura la infección por VIH, permite disminuir al mínimo la cantidad de virus, evitando la destrucción del sistema inmunitario, lo que le permitirá a la persona luchar contra infecciones oportunistas y evitará los tumores asociados al VIH.

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¿Cuándo iniciar el tratamiento?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que todas las personas diagnosticadas con VIH tomen el TAR de por vida e inicien el tratamiento lo antes posible (incluso el mismo día del diagnóstico), con independencia de su estado de salud.

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El tratamiento ha marcado un antes y un después en la historia del VIH, mejorando la esperanza de vida de las personas infectadas, reduciendo notablemente su mortalidad y contribuyendo a que la infección por VIH se haya convertido en una enfermedad crónica.

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Indetectable = Intransmisible

El tratamiento antirretroviral es muy efectivo para reducir la transmisión del VIH. Las personas diagnosticadas con VIH que reciben tratamiento presentan una carga viral en sangre indetectable (muy baja) en las pruebas de laboratorio estándares, lo cual significa que su riesgo de transmitir el virus es nulo.

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Y es que, precisamente, el propósito principal del tratamiento antirretroviral es conseguir que las personas que conviven con el VIH estén sanas, por ello es tan importante que sean fieles a la terapia. Gracias a ella, la carga viral irá descendiendo con el paso de los meses hasta alcanzar dichos niveles indetectables. Durante ese periodo, el sistema inmunitario de las personas se irá recuperando.

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Hay que tener en cuenta, no obstante, que el tiempo de la reducción de la carga vírica hasta niveles indetectables desde que se inicia el tratamiento no es el mismo en cada individuo. Para mantener esos niveles, es crucial que la persona en tratamiento vaya a realizarse pruebas de carga vírica regularmente, lo cual le ayudará a él y a los médicos a monitorizar el éxito de la terapia.

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Los avances han conseguido algo que parecía improbable cuando comenzó a conocerse la enfermedad: que todas las personas diagnosticadas recuperen su calidad de vida. En definitiva, las personas que reciben terapia antirretroviral y cumplen con las pautas del esquema médico pueden llevar una vida larga y saludable.

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Saber que no pueden transmitir el virus supone una gran liberación para los que conviven con él. El peso del estigma asociado al VIH se aligera, fundamentalmente, al saber que pueden elegir si desean tener sexo con o sin preservativo o, en el caso de las mujeres, al saber que tienen la oportunidad de quedarse embarazadas sin miedo a la transmisión.

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El mensaje “Indetectable=Intransmisible” tiene que continuar difundiéndose y cobrando fuerza, con el fin de seguir luchando contra el estigma y contra los falsos mitos asociados a la infección por VIH.

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Referencias

Organización Mundial de la Salud, “VIH/sida”, Organización Mundial de la Salud, 30 de noviembre de 2020. (Último acceso: enero de 2022).
Liudmila Vilató Frómeta, Libertad Martín Alfonso e Iliana Pérez Nariño, “Adherencia terapéutica y apoyo social percibido en personas que viven con VIH/sida”, Revista Cubana de Salud Pública 41, n. º 4 (2015): 620-630. (Último acceso: enero de 2022).
ONUSIDA, Indetectable = Intransmisible. La salud pública y la supresión de la carga vírica del VIH (2018). (Último acceso: enero de 2022).
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