Depresión infantil: síntomas y factores de vulnerabilidad

La depresión hoy < Depresión infantil: síntomas y factores de vulnerabilidad

Las señales de alarma de la depresión en niños son distintas a las de los adolescentes, entre quienes son más frecuentes las ideas suicidas.
Depresión infantil: síntomas y factores de vulnerabilidad

La depresión infantil es un trastorno infradiagnosticado al amparo de los porcentajes: más del 70% de los niños y adolescentes con trastornos depresivos no han sido diagnosticados correctamente ni reciben el tratamiento adecuado.

Este dato refleja que la depresión mayor en la infancia y la adolescencia representa un importante problema de salud pública. Además, es uno de los principales factores de riesgo de suicidio en adolescentes.

Factores implicados en la depresión infantil y juvenil

Para prevenir la depresión infantil y de los adolescentes, es necesario identificar con mayor precisión los factores de vulnerabilidad y de activación.

Los factores de vulnerabilidad son aquellos síntomas de alerta que pueden aumentar la predisposición de la depresión en niños y adolescentes, pero que rara vez provocan la alteración.

  • Factores genéticos
  • Historia de trastorno afectivo en los padres
  • Sexo femenino
  • Edad post-puberal
  • Antecedentes de síntomas depresivos
  • Antecedentes de abuso físico y/o sexual en la infancia
  • Afectividad negativa
  • Pensamientos de tipo rumiativo
  • Homosexualidad
  • Disforia de género
  • Problemas crónicos de salud

Por su parte, los factores de activación son los signos de alerta que están directamente implicados en el comienzo de la depresión en niños y adolescentes, y que, si se presentan junto a los factores de vulnerabilidad, pueden desencadenar la depresión:

  • Conflictos conyugales
  • Desestructuración familiar
  • Acoso
  • Situaciones de abuso físico, emocional o sexual
  • Consumo de tóxicos

¿Cuáles son los síntomas de depresión infantil y juvenil según la edad?

Debe sospecharse depresión si un niño en edad preescolar (de 3 a 6 años) presenta síntomas como: tristeza, alteraciones del apetito y del sueño o anhedonia (incapacidad para disfrutar). También son frecuentes los juegos violentos y las quejas somáticas, además de retraso en el desarrollo y comorbilidades.

En los niños entre 7 y 13 años, en edad escolar, los síntomas de depresión predominantes se producen en las esferas:

  • Afectiva y conductual: irritabilidad, agresividad, apatía, tristeza…
  • Cognitiva y de la actividad escolar: baja autoestima, falta de concentración o disminución del rendimiento escolar. De hecho, el fracaso escolar está considerado un factor de riesgo para la pérdida de salud mental, por lo que podría favorecer el desarrollo de la depresión en niños y adolescentes.
  • Familiar: conflictos familiares y empeoramiento de las relaciones interpersonales.
  • Somática: cefaleas, dolor abdominal, trastornos del control de esfínteres, insomnio o hipersomnia…

En los adolescentes, los síntomas depresivos presentan grandes similitudes con los de la edad escolar, aunque también son comunes las conductas negativistas, el abuso de tóxicos y la agresividad.

Cabe destacar que, en este grupo, se manifiestan más frecuentemente las ideas y los intentos de suicidio y la comorbilidad con los trastornos de conducta alimentaria, el TDAH o la ansiedad, entre otros.

Referencias

Grupo de trabajo de la actualización de la Guía de Práctica Clínica sobre la Depresión Mayor en la Infancia y la Adolescencia. Guía de Práctica Clínica sobre la Depresión Mayor en la Infancia y Adolescencia. Actualización. Guías de Práctica Clínica en el SNS. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Unidad de Asesoramiento Científico-técnico (Avalia-t). 2018, 11; 53-54; 64-65. (Último acceso: octubre de 2021).

Logo